7 formas en que el momento perfecto se convierte en una coartada
Esperar un poco más puede parecer sensato. Pero cuando la espera no termina nunca, quizá no estemos cuidando un proyecto: quizá estemos evitando el riesgo de ponerlo a prueba.
Esperar un poco más puede parecer sensato. Pero cuando la espera no termina nunca, quizá no estemos cuidando un proyecto: quizá estemos evitando el riesgo de ponerlo a prueba.
Hay esperas que son sensatas. Y hay otras que, con modales de prudencia, nos mantienen lejos de aquello que nos da miedo empezar.