La libertad de no tener que explicar tanto
Con los años, quizá no se aprende a gustarle a todo el mundo. Se aprende algo más útil: a no entregar la propia vida al juicio de quienes apenas conocen una parte de ella.
Con los años, quizá no se aprende a gustarle a todo el mundo. Se aprende algo más útil: a no entregar la propia vida al juicio de quienes apenas conocen una parte de ella.